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viernes, 19 de octubre de 2012

¿Es posible financiar la conservación de la naturaleza en tiempos difíciles?




Un informe del Banco Mundial concluye que la aplicación de nuevos métodos de movilización de fondos y acción ciudadana puede aportar la sostenibilidad necesaria para garantizar la salud y la capacidad de adaptación de los ecosistemas, mejorando con ello muchos medios de subsistencia.
El informe fue lanzado en la 11ª Conferencia de las Partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica, celebrada en Hyderabad, India, y se titula Expanding Financing for Biodiversity Conservation: Experiences from Latina America and the Caribbean (Ampliar el financiamiento para la conservación de la biodiversidad: experiencias de América Latina y el Caribe). El documento destaca cinco casos de dicha región en los que se han movilizado fondos de distintas fuentes (públicas, privadas y no gubernamentales) para financiar proyectos de preservación de la naturaleza y desarrollo comunitario a gran escala.
En dicha reunión, la vicepresidenta de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial, Rachel Kyte, señaló: “En épocas en que se debe reducir el gasto público para conservar la biodiversidad, necesitamos innovación, comunicación y alianzas eficaces. Cada día encontramos más y mejores ejemplos de asociaciones que trascienden las fronteras de las esferas públicas, privadas y no gubernamentales y que consiguen aportar recursos complementarios para la conservación eficaz de la naturaleza en el terreno”.
Uno de dichos ejemplos proviene del estado brasileño de Acre, que logró separar su crecimiento económico de los recursos forestales. El estado ha reducido la tasa de deforestación en 70% sin que su PIB dejara de crecer en 44% entre 2003 y 2008. Para ello, frenó la tala ilegal por medio de la fiscalización de las licencias de explotación forestal, el control del cumplimiento de la normativa ambiental, la regularización de títulos de tenencia de tierras y la creación de programas de desarrollo en bosques vírgenes. En este caso, se focalizaron programas sociales a los más necesitados y se mejoraron sus procesos de producción agrícola y forestal.
También en Brasil, el estado de Río de Janeiro consiguió complementar el 43% de su presupuesto para conservación de la naturaleza, mediante la creación del Fundo da Mata Atlântica (Fondo para el Bosque Atlántico). Para financiarlo, proyectos industriales y de infraestructura pagan una compensación al estado por el impacto que ejercen en el medioambiente. Este mecanismo fue establecido en los cuerpos legales pertinentes y con los recursos recaudados se ha financiado proyectos en unas 20 áreas protegidas.
En la misma línea, Perú firmó contratos de gestión con organizaciones no gubernamentales para atraer así fondos adicionales para sus áreas protegidas. En este esquema, los contratistas asumen la responsabilidad de gastar un monto equivalente al que aporta el Gobierno. Sin embargo, se ha conseguido recaudar hasta cuatro veces más dicha suma, superando con creces las contribuciones gubernamentales.
El informe destaca las siguientes experiencias y lecciones:
  • Diversidad de mecanismos. Los Gobiernos están consiguiendo recursos de fuentes muy diversas y adaptan variados mecanismos a sus circunstancias locales.
  • Facilitar el apoyo legal e institucional. Los organismos gubernamentales necesitan contar con el respaldo de individuos, normativas y convenios aplicables con comunidades, organizaciones no gubernamentales y el sector privado.
  • Basar las capacidades en la experiencia adquirida. La creación de una administración pública formal es fundamental en los organismos de protección ambiental (incluyendo los parques nacionales) y conservación, y las entidades asociadas de silvicultura y planificación.
  • Fortalecimiento del capital social. La preservación debe estar en manos de las comunidades que más saben sobre la naturaleza. Los mejores programas de conservación son los que trabajan codo a codo con ellas.
  • Claridad sobre los objetivos de conservación. Las personas se movilizan cuando los objetivos y resultados son claros y se pueden seguir con transparencia a corto plazo.
  • Sólido liderazgo gubernamental. Es crucial que en este ámbito los Gobiernos retengan el liderazgo en el futuro debido a que todavía no se ha podido cuantificar plenamente el valor de la biodiversidad para el ser humano y los servicios ecológicos aún no se transan en los mercados.
Fuente: Redacción ambientum.com

domingo, 16 de septiembre de 2012

CUIDAR LOS INTERESES DE LA NATURALEZA ES SU MISIÓN

Reserva Las Gralarias 
 Centrolene ballux, una especie de rana de cristal en peligro crítico, sólo se conoce en Las Gralarias. Foto: Tim Krynak/Reserva Las Gralarias
La reserva Las Gralarias se encuentra en el bosque nublado frente al Pacífico, en una elevación de entre 1750 y 2400 metros.

"Hemos registrado 24 especies de aves endémicas de esta bioregión, 27 especies de colibríes, 114 de mariposas, algunas amenazadas y otras no descritas aún, tres especies de ranas que no se encuentran en ningún otro sitio y varias aún no descritas por la ciencia, además de 34 especies de mamíferos incluyendo pumas y oncillas", dijo a BBC Mundo Jane Lyons, quien inició la reserva en 1996 con la compra inicialmente de sólo 7,5 hectáreas.
Lyons nombró la reserva Las Gralarias, en homenaje a las aves nativas de esta región andina, Grallaria gigantea, de las que existen al menos cuatro especies en la reserva. El primer voluntario, Tim Krynak, estableció la Fundación las Gralarias en Estados Unidos para recaudar fondos, que junto a otras donaciones, permitieron la expansión del parque a las 425 hectáreas actuales.
La reserva se encuentra en los Andes, frente al Pacífico, en una elevación de entre 1750 y 2400 metros. Se encuentra en una zona única de bosque nublado de elevación media con un clima de entre 10 y 20 grados con altos niveles de humedad y precipitaciones.
"Recibimos entre 2000 y 3000 mm por año de lluvia y la humedad es frecuentemente cercana al 100%.
"Hay muchos nichos para diversificación de especies. Los árboles alcanzan grandes alturas y están cubiertos de musgos, orquídeas y plantas de todo tipo que a su vez proveen una gran variedad de micronichos adicionales".
Entre los principals desafíos de una reserva privada, según Lyons, está la necesidad constante de buscar recursos, además de la falta de personal. "Sólo tenemos unos pocos empleados muy dedicados además de voluntarios".
Pero también existen ventajas. "La principal es que al ser independientes podemos hacer lo que creemos mejor desde un punto de vista de conservación, sin esperar los dictados de políticas públicas o cambios con cada nueva administración".
¿Puede el modelo de Las Gralarias ser replicado en otros sitios de América Latina?
Una de las 27 especies de colibrí en Las Gralarias. Foto: Dusan Brinkhuizen
FUENTE: BBC MUNDO