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domingo, 16 de septiembre de 2012

CUIDAR LOS INTERESES DE LA NATURALEZA ES SU MISIÓN

Reserva Las Gralarias 
 Centrolene ballux, una especie de rana de cristal en peligro crítico, sólo se conoce en Las Gralarias. Foto: Tim Krynak/Reserva Las Gralarias
La reserva Las Gralarias se encuentra en el bosque nublado frente al Pacífico, en una elevación de entre 1750 y 2400 metros.

"Hemos registrado 24 especies de aves endémicas de esta bioregión, 27 especies de colibríes, 114 de mariposas, algunas amenazadas y otras no descritas aún, tres especies de ranas que no se encuentran en ningún otro sitio y varias aún no descritas por la ciencia, además de 34 especies de mamíferos incluyendo pumas y oncillas", dijo a BBC Mundo Jane Lyons, quien inició la reserva en 1996 con la compra inicialmente de sólo 7,5 hectáreas.
Lyons nombró la reserva Las Gralarias, en homenaje a las aves nativas de esta región andina, Grallaria gigantea, de las que existen al menos cuatro especies en la reserva. El primer voluntario, Tim Krynak, estableció la Fundación las Gralarias en Estados Unidos para recaudar fondos, que junto a otras donaciones, permitieron la expansión del parque a las 425 hectáreas actuales.
La reserva se encuentra en los Andes, frente al Pacífico, en una elevación de entre 1750 y 2400 metros. Se encuentra en una zona única de bosque nublado de elevación media con un clima de entre 10 y 20 grados con altos niveles de humedad y precipitaciones.
"Recibimos entre 2000 y 3000 mm por año de lluvia y la humedad es frecuentemente cercana al 100%.
"Hay muchos nichos para diversificación de especies. Los árboles alcanzan grandes alturas y están cubiertos de musgos, orquídeas y plantas de todo tipo que a su vez proveen una gran variedad de micronichos adicionales".
Entre los principals desafíos de una reserva privada, según Lyons, está la necesidad constante de buscar recursos, además de la falta de personal. "Sólo tenemos unos pocos empleados muy dedicados además de voluntarios".
Pero también existen ventajas. "La principal es que al ser independientes podemos hacer lo que creemos mejor desde un punto de vista de conservación, sin esperar los dictados de políticas públicas o cambios con cada nueva administración".
¿Puede el modelo de Las Gralarias ser replicado en otros sitios de América Latina?
Una de las 27 especies de colibrí en Las Gralarias. Foto: Dusan Brinkhuizen
FUENTE: BBC MUNDO





lunes, 10 de septiembre de 2012

A más deforestación, menos lluvias



La pérdida de bosque tropical puede afectar a personas a miles de kilómetros de distancia, según un nuevo estudio.
La deforestación puede causar una seria reducción de las lluvias en los trópicos, con graves consecuencias para la población no sólo en esa región sino en zonas vecinas, señalaron investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y del Centro de Ecología e Hidrología del Consejo de Investigaciones Ambientales británico, NERC por sus siglas en inglés.
Teniendo en cuenta estimaciones futuras de deforestación, los autores afirman que la destrucción del bosque tropical podría reducir las lluvias en la cuenca amazónica para el 2050 hasta en un 21% durante la estación seca.
En declaraciones formuladas anteriormente a BBC Mundo, el científico José Marengo, experto en cambio climático del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, INPE, explicó por qué el bosque amazónico afecta las lluvias tanto en el sur de Brasil como en Argentina, Uruguay y Paraguay.
Los vientos alisios, los que vienen desde el Océano Atlántico al continente, arrastran humedad para el interior de América del Sur tropical, o sea, la Amazonía y el noreste de Brasil. Y además de la humedad que viene del Atlántico, la vegetación amazónica contribuye humedad a través de un proceso de evapotranspiración, como se denomina a la evaporación de los ríos unida a la transpiración de las plantas.
Los investigadores analizaron la trayectoria de masas de aire provenientes de diversas partes de bosques para determinar la cobertura vegetal sobre la que se habían desplazado en los últimos diez días. Cuanto mayor era la vegetación sobre la que había viajado el aire, mayor era la humedad transportada y la cantidad de lluvia producida.
Un estudio anterior publicado en la revista Nature en enero advirtió que la combinación de la deforestación, la agricultura y el cambio climático están debilitando al ecosistema amazónico, conllevando potencialmente a la pérdida de sus capacidades de retención de dióxido de carbono y generación de lluvias.
Los científicos concluyeron que si bien la Amazonía puede tener resistencia ante perturbaciones individuales, la interacción de fenómenos como incendios, deforestación, fragmentación y cambio climático puede afectar su capacidad de respuesta. El estudio de enero concluye que a pesar de la gran reducción en deforestación en la Amazonía brasileña (de 28.000 hectáreas anuales en 2004 a 7.000 hectáreas en 2011) el bosque permanece frágil.
FUENTE: BBC MUNDO